¿Qué gato en adopción?

Adoptar un gato tiene connotaciones muy diferentes a las que puede tener el adoptar un perro. Ambos poseen características conductuales típicas de cada especie. Un mito generalizado entre amantes de animales es que el humano es quien adopta a los canes, mientras que los felinos son los que deciden qué humano los tomará en adopción. En todo caso, la adopción de un gato es un acto de responsabilidad y de amor hacia los animales.

Consideraciones en la adopción de un gato

Generalmente, el gato es un animal mucho más independiente que el perro; no necesita pasear contigo ni que lo bañes periódicamente. Al decidir adoptar un gato, solo debes tener en cuenta los cuidados que necesita en cuanto a vacunas y tratamientos especiales para su salud. Un aspecto serio que debes considerar es la predisposición a las alergias que tú, o algún componente de la familia pudiese desarrollar en la adopción del gato.

En este caso, es conveniente consultar con tu médico o solicitar al veterinario sobre cuáles son las razas aconsejables para estos casos.

Adopción gato

Adoptar un gato a través de una institución es una gran ventaja pues te asesorarán sobre todas las dudas que tengas al momento de la adopción del gato; también estarás en contacto con la persona que quiere donar un gato y conocer más sobre las costumbres y temores que pudiera tener el minino.

Independientemente de la adopción de un gato adulto o de uno pequeño, necesita:

  • Área de juego. Con un rascador para que tus muebles no se vean comprometidos
  • Comedero. Un lugar fresco y lejos del área de aseo
  • Área de aseo. Un sitio ventilado para la caja de arena
  • Zona del relax. Un cojín bastará para su comodidad